Cuna de la fiebre del oro del siglo XVIII y de la independencia brasileña (la Inconfidência Mineira), el estado de Minas Gerais atesora el patrimonio histórico y artístico más rico de América del Sur. Con sus ciudades coloniales emplazadas entre valles y sierras escarpadas, sus iglesias recubiertas en oro esculpidas por el maestro Aleijadinho, el asombroso museo a cielo abierto de Inhotim y una gastronomía que es patrimonio cultural, Minas es un viaje imprescindible al corazón del alma brasileña.

Ruta Sugerida de 5 a 6 Días
  • Día 1: Llegada a Belo Horizonte y traslado a Inhotim (Brumadinho).
  • Días 2 y 3: Ouro Preto y Mariana (Minas de oro y barroco).
  • Días 4 y 5: Tiradentes y São João del-Rei (Tren a vapor y bistrós coloniales).

1. Ouro Preto: La Joya del Barroco Declarada Patrimonio Mundial

Antiguamente conocida como Vila Rica, Ouro Preto fue la ciudad más poblada y opulenta de América durante el auge de la minería de oro en 1750. Construida sobre colinas empinadas con calzadas adoquinadas y faroles coloniales, caminar por sus calles es retroceder tres siglos en el tiempo:

Monumentos y Templos Clave:

  • Iglesia de San Francisco de Asís (Igreja de São Francisco de Assis): Obra cumbre de Antônio Francisco Lisboa (Aleijadinho), quien esculpió portadas y retablos en esteatita (pedra-sabão) a pesar de su enfermedad degenerativa, complementada con el majestuoso techo ilusionista pintado por Manoel da Costa Ataíde.
  • Igreja Matriz de Nossa Senhora do Pilar: La segunda iglesia con mayor cantidad de oro de Brasil, con más de 400 kilos de láminas doradas recubriendo altares, querubines y columnas salomónicas.
  • Mina da Passagem (Mariana): La mayor mina de oro del mundo abierta al público. Se desciende en vagonetas sobre rieles mecánicos hasta 120 metros de profundidad en las entrañas de la montaña, donde se encuentra un espectacular lago subterráneo de aguas cristalinas.

2. Inhotim: El Mayor Museo de Arte Contemporáneo a Cielo Abierto del Mundo

Ubicado en Brumadinho (a 60 km de Belo Horizonte), Inhotim es una maravilla donde el arte internacional de vanguardia dialoga con un jardín botánico con más de 4.500 especies de plantas exóticas y palmeras de los cinco continentes:

  • Más de 20 pabellones arquitectónicos de diseño moderno integrados en lagos y bosques tropicales.
  • Instalaciones inmersivas monumentales de artistas como Cildo Meireles (la sala roja «Desvio para o Vermelho»), Yayoi Kusama (el jardín de esferas flotantes de acero sobre el agua) y Chris Burden.
  • Consejo de visita: Dedica al menos un día entero y contrata el servicio interno de carritos eléctricos de golf para desplazarte cómodamente entre los circuitos verde, naranja y amarillo.

3. Tiradentes: Encanto Colonial, Carruajes y Alta Gastronomía

A los pies de la imponente Sierra de São José se encuentra Tiradentes, la villa histórica más romántica y sofisticada de Minas. Con sus fachadas coloniales blancas con marcos de vivos colores iluminadas por farolas tenues, la ciudad alberga un floreciente polo gastronómico con festivales culinarios de renombre internacional.

  • Igreja Matriz de Santo Antônio: Con una fachada tallada por Aleijadinho y un órgano rococó traído de Portugal en 1788.
  • Paseo en Tren a Vapor «Maria Fumaça»: Un viaje nostrólgico en locomotora de vapor del siglo XIX de 12 kilómetros bordeando el río das Mortes hasta la vecina ciudad de São João del-Rei.

4. La Cocina Minera: El Mayor Orgullo de la Mesa Brasileña

Se dice en Brasil que «quien no conoce la comida minera, no conoce la verdadera hospitalidad del país». Platos cocinados a fuego lento en tradicionales fogones de leña (fogão a lenha):

  • Feijão Tropeiro: Alubias salteadas con harina de mandioca, panceta crocante, chorizo ahumado, huevos revueltos y col tierna.
  • Tutu à Mineira: Puré untuoso de porotos con lomo de cerdo asado y torreznos crujientes (torresmo).
  • Pão de Queijo & Queijo Minas Artesanal: Elaborado con leche cruda y curado en las sierras (Canastra y Serro), reconocido como patrimonio inmaterial de la UNESCO.
  • Doces de Leite e Goiabada com Queijo («Romeu e Julieta»): El postre indiscutible para coronar cualquier comida.